En esta sección, hallará los siguientes artículos de Guillermo Roncoroni:

De Izquierda a derecha:

Dr. Joseph Allen Hynek, Capitán Ing. Carlos A. Lima, Dr. Willy Smith y Lic. Guillermo Carlos Roncoroni. La foto fue tomada en la sede de la CNIE Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales, durante la visita de Hynek y Smith a Buenos Aires en 1982.

 

Vea también una reseña histórica de la trayectoria del ufólogo argentino Guillermo Roncoroni y un esclarecedor reportaje que le fue realizado en 1990.

DR. J. ALLEN HYNEK

El Hombre, el Científico, el Ufólogo

Por Guillermo Carlos Roncoroni

Se hace sumamente difícil escribir sobre una personalidad conocida por la opinión pública, y especialmente por el mundillo de la ufología. Es casi imposible evitar caer en lugares y definiciones comunes y demanda un esfuerzo titánico lograr redactar una nota original, especialmente cuando sobre esa personalidad se han escrito decenas de notas y reportajes.

No es mi objetivo la originalidad, ni descubrir nuevas facetas de la personalidad de un individuo, sino compartir con ustedes las impresiones y las vivencias surgidas de haber sostenido largas horas de charlas con quien (y en esto no puede admitirse discusión alguna) merece largamente ser considerado como el número uno de la ufología científica. Me refiero, obviamente, al Dr. J. Allen Hynek.

Invitado por el grupo FAECE de Argentina, el Dr. J. Allen Hynek viajó a nuestro país a los efectos de participar en un congreso llevado a cabo en la ciudad de Mendoza. La sola presencia de Hynek convocó la asistencia a esa reunión de varios grupos e investigadores enrolados en la escuela racionalista de la investigación ufológica, que de otra manera difícilmente habrían concurrido al citado congreso. Ese simple hecho, casi anecdótico, habla de por sí del respeto que todos los que investigamos seriamente el fenómeno de los No Identificados profesamos por un hombre, un científico y un ufólogo como el Dr. Hynek

Fue en Mendoza donde comenzamos a valorar la dimensión humana del Dr. Hynek Sus ponencias, de un nivel superlativo, se destacaron nítidamente dentro de un maremagnum de mensajes místicos, supuestos contactos y dioses extraterrestres. Algo así como un faro en las tinieblas...

Durante el congreso Hynek fue el polo de atracción, y asumió esa posición con entereza y simpatía, mostrándose en todo momento dispuesto al diálogo y a evacuar todo tipo de cuestionamiento, sin abandonar en ningún momento su posición de hombre de ciencia.

Posteriormente y a expensas de nuestra iniciativa, Hynek visitó Buenos Aires por espacio de 72 horas. Allí fue cuando, compartiendo intensamente ese pequeño espacio de tiempo, le conocimos en toda su dimensión.

El objetivo de Hynek, en su visita a Argentina, fue el de tomar contacto con los grupos que se interesan por una aproximación científica al controvertido tema de los objetos voladores no identificados, en un esfuerzo por sentar las bases de una activa y recíproca colaboración para con el Center for UFO Studies, en vistas a la organización de un grupo internacional de investigación.

Durante su estadía en Buenos Aires, visitamos con Hynek la sede de la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales, dependiente de la Fuerza Aérea Argentina, donde sostuvimos una larga y fructífera entrevista con el Capitán Lima y el Comodoro Niotti, a cargo de la oficina de recopilación e investigación de denuncias sobre objetos aéreos no identificados, que la citada Comisión instituyó a principios de 1980.

Posteriormente, fue organizada una reunión de investigadores, a la cual concurrieron Alejandro Agostinelli (CEFANC), Oscar Uriondo (CEU), Alberto Zurlo, Rubén Morales, Alan March, Elba Acosta, Emilio Caldevilla y quien esto escribe (todos ellos miembros de la Comisión de Investigaciones Ufológicas). La citada reunión sirvió para que el Dr. Hynek se interiorizara de los principales aspectos de las manifestaciones fenoménicas en Argentina en relación con la actividad de los No Identificados en los Estados Unidos de América, los problemas que afrontamos en Argentina quienes nos hemos volcado irreversiblemente hacia la investigación científica del fenómeno OVNI, y se fijaran las pautas del futuro intercambio de información con el CUFOS. El aspecto metodológico no fue descuidado, así como tampoco la necesidad de un accionar destinado a neutralizar la mala imagen que dan al fenómeno el accionar de grupos místicos e investigadores desentrenados, generalmente ávidos de publicidad y dinero.

 

Guillermo Roncoroni, Allen Hynek y Alan March, en aquel recordado encuentro entre Hynek y la Comisión de Investigaciones Ufológicas (CIU).

 

A lo largo de esa reunión conjunta, y muchas otras personales, innumerables fueron las ideas y conocimientos que Hynek nos comunicó. No es tarea fácil sintetizarlas en el pequeño espacio de esta nota, pero intentaré extractar aquellas que, a mi juicio, marcan la personalidad del científico y del ufólogo, y nos señalan el camino por el cual debemos dirigir nuestros esfuerzos en pos de desentrañar la naturaleza y el origen del fenómeno OVNI. Esas ideas y opiniones no se volcarán aquí bajo la forma de una entrevista, ya que como tal jamás existió una entrevista, sino charlas e intercambio de opiniones sobre el fenómeno OVNI. Esas ideas, opiniones y definiciones han sido agrupadas para una mejor comprensión.

Sobre el fenómeno OVNI

"Yo nunca hablo de OVNI a secas, sino de fenómeno OVNI. El fenómeno OVNI está conformado por el contenido probado y controlado de los informes emanados de individuos que declaran haber visto algo, una luz, un objeto, algo fuera de lo común. Pero recalco lo de probado y controlado, pues estamos ante un informe de OVNI solamente cuando individuos idóneos lo han analizado exhaustivamente sin haber hallado una explicación plausible".

Sobre la naturaleza del fenómeno OVNI

"El fenómeno OVNI es, en cierto modo, un fenómeno 'privado'. Sean lo que sean, los OVNI parecen poder actuar simultáneamente como cuerpos físicos y no físicos. Pero, ¿es esta dualidad algo privativo de los OVNI? En la física nos hemos tenido que acostumbrar a la naturaleza dual de la luz, que bien puede observarse como un movimiento de ondas pero que también se puede comportar como si fueran partículas, corpúsculos. Si esa naturaleza dual es aceptada en el caso de la luz, ¿por qué descartar que algo similar ocurra con la naturaleza del fenómeno OVNI?"

Sobre la realidad del fenómeno OVNI

"Hace ya algunos años el ufólogo francés Aimé Michel llamó al fenómeno OVNI 'el festival del absurdo', pero yo sé que en su fuero íntimo (y en el de todo aquel que haya estudiado el tema seriamente y sin preconceptos) no hay ni sombra de duda respecto de que es lo que podemos aceptar como real y qué debemos adjudicar a la imaginación. No importa que tan absurdo pueda sonar algo a nuestros oídos, nuestro papel es determinar si es que ello realmente ocurrió. No podemos encontrar la palabra 'ufología' en un diccionario de ciencias, pero ello no implica que el estudio del fenómeno OVNI no merezca la categoría de una ciencia. De hecho existen muchos hombres de ciencia detrás del estudio de los OVNI y la ufología se vale de ciencias tales como la astronomía, la física, la medicina y las matemáticas. En ese punto podemos afirmar que existe una ciencia que estudia el fenómeno OVNI y que hemos convenido en llamar ufología".

La importancia del testigo de las manifestaciones de OVNI

"Por mucho tiempo los ufólogos descuidaron algo que debería ser nuestro credo: el testigo es el instrumento a través del cual quienes investigamos el fenómeno OVNI podemos observarlo. Hablamos de evidencias físicas, pero nos olvidamos que la principal evidencia de una manifestación de OVNI es el, o los testigos que observaron esa manifestación. Normalmente los casos son reportados por gente que nada tiene que ganar con ello, y a veces sí tiene mucho que perder, como por ejemplo el piloto de una aerolínea comercial, o un militar. ¿Por qué no confiar entonces en los testigos? ¡Ojalá pudiéramos! Hay muchos factores psicológicos que hacen que nos mantengamos alertas... En nuestro centro (CUFOS) hemos podido determinar que el 90% de las observaciones son ocasionadas por IFOs (identified flying objects -objetos voladores identificados) ¿Por qué? Hay un deseo inconsciente, hay una búsqueda inconsciente de otras inteligencias, hay individuos que están tan ansiosos de ver OVNIs que pierden toda su capacidad de crítica al ver un simple avión de propaganda luminosa o el dirigible de Good Year o el planeta Venus... Es por eso que debemos hacer especial hincapié en la investigación del testigo, antes de la investigación del informe. ¿Cómo sabemos que una corriente eléctrica fluye a través de un conductor? Gracias al testimonio de un voltímetro. Pues bien, los testigos de una manifestación OVNI son ese voltímetro ......

El papel de la especulación en la investigación de OVNI

"El investigador OVNI, además de conocimientos científicos, necesita una dosis de imaginación. La
especulación cumple un papel de importancia superlativa en la investigación ufológica. Pero existe el peligro de bloquearse emocionalmente y encerrarse en un único y excluyente punto de vista. Cometeremos nuestro primer gran error si nos apresuramos a adoptar una teoría en particular sin antes haber examinado cuidadosamente todas y cada una de las posibilidades.
No debemos encasillarnos y, sobre todo, debemos pensar por nosotros mismos. Hace algunos años un periodista preguntó a un científico. '¿Qué están buscando en ese gran laboratorio que han construido?', y la respuesta fue 'Lo que hallemos, eso es lo que buscamos'... hagamos nuestra esa respuesta".

El papel del ufólogo

"El investigador de OVNI debe, ante todo, tener una formación científica, con ello no quiero decir que sea un científico pero sí que encamine su accionar de acuerdo con el método científico. Debemos concentrar nuestros esfuerzos en desentrañar el fenómeno que investigamos y no dilapidar nuestro tiempo y nuestros esfuerzos en tratar de convencer a los escépticos. Separar la realidad de la ficción, conocer los hechos tal y como se produjeron, es la primera tarea que debemos afrontar al encarar la investigación del fenómeno. Debemos estar protegidos, y el público debe estar protegido, de los grupos lunáticos desubicados, de aquellos grupos marginales de fanáticos pseudoreligiosos que no son una ayuda en absoluto. En realidad son un gran obstáculo al tratar de establecer un enfoque científico serio en este tema. Todos ellos, a los cuales podemos agregar a malos investigadores, desentrenados, que se autotitulan expertos, ávidos de fama y dinero, ofenden a un tema de por sí controvertido. Nos podemos pasar muy bien sin todos ellos...".

Los grupos de investigación en USA

"El NICAP, que otrora fuera el principal y mejor organizado de los centros de investigación, ya no existe, es sólo un esqueleto de lo que fue en los años 50 y 60. Sólo quedan sus archivos, aunque bastante vacíos. El MUFON es, sin duda, el grupo mejor organizado, con responsables por estado y a su vez por sectores dentro de cada estado. El CUFOS es, más que nada, un centro de investigación científica, que se ocupa de los problemas realmente difíciles. El MUFON, a través de sus investigadores de campo colabora activamente con el CUFOS y ello resulta invalorable. Existen, además, algunos grupos pequeños pero su peso es realmente insignificante".

El futuro de la ufología

"El futuro de la ufología depende fundamentalmente de que podamos involucrar en ella a individuos formados científicamente, individuos que gocen de reconocimiento en su área de actividad, y no importa si se trata de un abogado, un físico, un médico o un economista. Debemos alejarnos de los aficionados sin entrenamiento científico y que gozan con llamarse a si mismos expertos. Por otra parte es necesario adoptar internacionalmente un conjunto de standards o de medidas, de ética y de información científica. En 1979 BUFORA dio el primer paso. Entiendo que la idea es excelente y, particularmente, estoy trabajando para ello".

La hipótesis extraterrestre

"Debemos estar abiertos a todas las posibilidades pero ¡hay algunas posibilidades más posibles que otras! Si suponemos que el borde de un naipe (el espesor) es la distancia que nos separa de la Luna, para graficar la distancia a la estrella más cercana deberíamos poner un naipe sobre otro y formar una columna de ¡27 kilómetros! Nosotros hemos salvado la distancia del espesor de un naipe. ¿Qué tecnología se requiere para salvar la distancia del espesor de 27 kilómetros de naipes? Esta tecnología, si existe, nos es desconocida, La hipótesis extraterrestre es interesante pero a nivel de nuestros conocimientos prácticamente inaceptable, aunque ......

¿Una posible inteligencia rectora del fenómeno OVNI?

"Si los informes son verídicos no se puede negar que existe una especie de inteligencia que dirige al fenómeno. Pero, ¿es física?, ¿está fuera del cuerpo?, ¿es el resultado de una super computadora? No lo sé. Ese es un problema de investigación, quizás el más importante".

Una solución al problema de los OVNI

"Debemos enfrentarnos a la posibilidad de no lograr encontrar una solución al problema que nos plantea el fenómeno. A fines del siglo XIX, al ser preguntado por la edad del Sol, Lord Kelvin (célebre científico inglés) respondió: 'Como edad del Sol les daré 10 millones de años y ni un día más'. Lord Kelvin era el gran físico de aquella época, y para sus conocimientos no podía concebir que el Sol estuviera brillando desde hacía miles de millones de años, y es que en 1890 no había una solución; recién en 1909 se descubre la energía nuclear, y Lord Kelvin (20 años antes) no podía suponer que el Sol fuera una inmensa pila atómica. Así, tal vez la solución al problema del OVNI esté más allá de nuestros actuales conocimientos científicos, pero ello no quiere decir que debamos dejarlos a un lado y no estudiarlos. Yo tengo la impresión de que el fenómeno OVNI está anunciando un cambio que está pronto a llegar en nuestros paradigmas científicos. El avance en la ciencia no es posible sin una paradoja, las cosas que no entran en la visión general son las que llevan a los grandes descubrimientos, y puede ser que los OVNIs estén señalando el camino para un cambio en nuestro actual sistema de creencias".

Hynek visto por Hynek

"Cuando en 1948 fui llamado por la USAF a asesorar (como astrónomo) en la investigación OVNI, yo estaba convencido que todos los avistajes se debían a simples errores de interpretación de objetos normales vistos bajo condiciones anormales. Me llevó mucho tiempo cambiar de opinión... pero eso ya es historia. Finalmente me di cuenta que el constante flujo de información, que llegaba de más de 140 países y que guardaba siempre una gran relación y similitud entre sí, no podía ser ignorada. Todos aquellos informes estaban tratando de decirnos algo. Algunos no quisieron escuchar...".

Pero, nosotros, sí escuchamos, y la visita de Hynek sirvió para consolidar nuestra irreductible posición en pos de la investigación científica de un tema que, más allá de ser apasionante e inagotable, puede muy bien definirse como el mayor enigma al cual se enfrenta la humanidad.

Hemos hablado, muy rápidamente, de la visita de Hynek a nuestra Argentina y extractado los principales temas que debatimos durante su permanencia en Buenos Aires. Pero esta nota no estaría completa si no trasuntara en ella mis impresiones particulares acerca de nuestro visitante.

Al analizar a un individuo no debemos limitarnos a uno sólo de sus planos. En Hynek encontrarnos un ser humano un científico y un ufólogo. En el plano humano, el Dr. Hynek es un individuo irreprochable, vital, abierto al diálogo, infatigable en todo su accionar y de una envidiable simpatía, adecuadamente combinada con un excelente sentido del humor. En el plano del científico, Hynek verdaderamente merece el título de tal; cuidadoso en su imagen, incapaz de deslizar un comentario aventurado, con gran sentido de la didáctica y fundamentando siempre sus opiniones y comentarios. Y, finalmente, en el plano del ufólogo el Hynek investigador del fenómeno OVNI (cuando muchos otros al ser cuestionados en ese punto echarían mano a la primera hipótesis que les viniera en gana, sin importar cuan dcscabellada fuera ésta) y que reconoce hidalgamente que en sus primeros pasos corno asesor de la Fuerza Aérea Norteamericana no prestó al tema la atención que éste merecía, pero, como dice el propio Hynek eso ya es historia.

En suma, pasó por Argentina un hombre, un científico y un ufólogo. Un individuo que, actualmente, se encuentra volcado de lleno a la investigación del fenómeno OVNI y que se ha puesto por meta lograr la conformación de una entidad con ramificaciones internacionales. Ese hombre necesita y merece, de todo nuestro apoyo.

Ese hombre, con sus setenta jóvenes años, lleva a cabo una tarea digna de elogio aunque, paradójicamente, no siempre le ha sido reconocida en la medida que lo merece.

Ese hombre se llama J. Allen Hynek

Recuérdelo.

Guillermo Roncoroni, Buenos Aires, julio de 1981

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FUENTE: UFO PRESS N° 13, octubre de 1979
EDITORIAL (SIN TITULO)
AUTOR: GULLERMO RONCORONI

Desconfiad de los que visten pieles de cordero, por dentro son lobos feroces
Juan, 10, 15-16

Muy a menudo (demasiado, para mi gusto) debemos resignarnos a escuchar el declamar de ciertos individuos que se autotitulan "investigadores científicos de la fenomenología OVNI" pretendiendo, con ello, dar cierta seriedad y contenido científico a sus fantásticas elucubraciones, sus delirios y sus oscuras maquinaciones.

Pero, ¿qué significa ser investigador científico?

Ciertamente, la labor de un investigador científico no incluye, ni por asomo, la representación pública de audiovisuales, conferencias, cursillos (con asistencia o por correspondencia), apariciones en radio y televisión, y reportajes en revistas o publicaciones periodísticas masivas, todo ello bien publicitado y, por supuesto, realizado con el mero afán de obtener jugosos ingresos monetarios.

La labor del verdadero hombre de ciencias, por el contrario, es siempre realizada en silencio, con humildad y, salvo muy honrosas excepciones, desprovista de todo afán lucrativo. El ejemplo más notorio lo hallamos en nuestro Premio Nobel, el Dr. Luis Federico Leloir, científico apasionado y humilde, que en silencio ha desarrollado su inapreciable tarea investigativa pese a las muy precarias condiciones económicas en que se ha debido desenvolver.

El verdadero científico no necesita, y no desea, declamar públicamente sus virtudes ni publicitar su tarea: son los resultados de su labor demasiado elocuentes ...hablan por sí solos.

Sin embargo, ciertos "ovnílogos científicos", como gustan llamarse, parecen necesitar del autoelogio desmedido y del aplauso del público como un morfinómano de su droga, para cubrir así sus profundas falencias cuando no para satisfacer su acentuado egolatrismo o disimular otras perturbaciones de orden psíquico.

Un científico es, siempre, un individuo técnicamente cualificado en alguna disciplina científica, que observa e investiga con sujeción al método científico. Un científico no es, ciertamente, un actor fracasado ni un ignorante que se autoadjudica títulos que no le corresponden y que, fruto de su ignorancia, confunde y relaciona hechos, fenómenos y disciplinas en una aberrante y caótica mezcolanza.

Infortunadamente, la investigación del fenómeno OVNI ha estado, por demasiado tiempo, dominada por esos últimos "científicos" (léase bien, entre comillas), que han imbuído una aureola de desprestigio al tema la que, de una vez por todas, debemos eliminar si es que realmente, pretendemos que la comunidad científica se interese objetivamente por el estudio de los fenómenos aéreos inusuales.

Y esa es una labor que nos corresponde a todos los que investigamos seriamente el fenómeno de los No Identificados y, porqué no, también a aquellos que se interesan meramente a nivel Informativo.

En esta hora es necesario asumir una actitud responsable, tendiente a clarificar a la comunidad científica y a la opinión pública toda acerca de la realidad del fenómeno OVNI, identificando y señalando sin vacilaciones a todos aquellos que, consciente o inconscientemente, han contribuído a fomentar el caos y la confusión que rodea a la temática OVNI.

Paradójicamente, esos "científicos" a los que hacíamos referencias, sintiendo amenazada su hasta ahora muy cómoda posición , han decidido ponerse a la ofensiva y, aún careciendo de argumentos pero echando mano a cuanta argucia conocen (y por cierto que las conocen... y en cantidad), intentan contraponerse a nuestras justificadas críticas acusándonos de "sectarismo y fomentar la discordia en la comunidad de investigadores de OVNI" (¡!).

De allí aquello de "desconfiad de los que visten pieles de cordero, por dentro son lobos feroces...

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A PROPOSITO DE LOS AVISTAJES MASIVOS

Por Guillermo Roncoroni

FUENTE: UFO PRESS, n°21 (julio-septiembre/1984), pp. 17-22, (Agradecemos al colega Manuel Borraz por enviarnos este material para su publicación en Mitos del Milenio)

 

PERIODICAMENTE DIARIOS Y REVISTAS DE ACTUALIDAD REFLEJAN EN SUS PAGINAS ESPECTACULARES AVISTAJES DE OVNI CON TESTIMONIOS SIMULTANEOS DE LOS PUNTOS MAS DISPERSOS DE NUESTRO PAIS. TALES AVISTAJES GENERALMENTE INCLUYEN TESTIMONlOS DE AVIADORES Y CONTROLADORES DE AEROPUERTOS Y APARECEN RODEADOS DE CIERTO HALO DE AUTENTICIDAD PERO... ¿CUAL ES LA REALIDAD EN TORNO A TALES FENOMENOS? ¿SE TRATA DE AUTENTICOS OVNI O RESPONDEN A CAUSAS NATURALES Y PERFECTAMENTE IDENTIFICABLES?

Imagen 1
Fotografía obtenida por Norberto Castro del fenómeno del 14 de junio de 1980, en la localidad de Concordia, pcia. de Entre Ríos. Se trata de la séptima fotografía de la secuencia.

UN 14 DE JUNIO...
Recuerdo que el domingo 15 de junio de 1980 casi me atraganté con una medialuna al leer los titulares de La Nación: el benemérito y normalmente cauteloso matutino de los Mitre había colocado en primera plana un espectacular avistaje masivo de OVNI. De inmediato (no recuerdo si en pijama o en qué...) fui hasta el kiosko de Rivadavia y Caracas y constaté que no lo habÌa soñado: allí estaban en exhibición los titulares de Crónica en letra catástrofe ("Los marcianos nos invaden") y los de Clarín con letra más pequeña pero no menos sensacionalistas ("OVNIS sobre todo el país")... y hasta Convicción y La Prensa reflejaban en primera plana el impensable evento.
¿Qué había sucedido? Que mientras los miembros de CIU, CEIDO, SAUFOR y Boletín Ufológico celebrábamos una de nuestras habituales reuniones, el sábado 14 de junio de 1980, entre las 19 y las 19:30 hs., cientos (¿miles?) de argentinos habían avistado un espectacular OVNI que se había paseado por sobre media república... Perra suerte, nosotros los ufólogos reunidos planeando utopías, mientras el resto de la población observaba un hermoso OVNI...
A resultas del incidente, se desató una verdadera psicosis "platillista", y prácticamente no hubo medio de difusión pública que no dedicara un espacio a hablar del extraño fenómeno que, curiosamente, no era más que una reiteración de un hecho que había tenido lugar muy pocos meses antes y que había pasado casi desapercibido. (1)
Pero aquel incidente tenía algo de sospechoso, de él emanaba un leve tufillo que nos ponía en alerta. Por un lado esa espectacular observación era el sueño dorado de todo ufÛlogo (cientos o miles de testigos, decenas de fotografías, testigos calificados, etc.), pero por otro contradecía y se daba de patadas con las características generales de las manifestaciones de OVNI. ¿Qué había pasado en realidad aquel 14 de junio?
Entusiasmados ante el cúmulo de testimonios que teníamos a la mano para investigar, nos lanzamos a recopilarlos para luego, en conjunto, proceder a su análisis crítico, y en ese análisis descubrirnos algunos detalles que nos hicieron dudar de la autenticidad del caso.
No es mi objeto concentrar mi atención en el caso del 14 de junio de 1980, sino referirme en general a las observaciones masivas de OVNI, que tanto han llamado la atención a propios y extraños y que, de vez en cuando, algunos se ocupan de reflotar sin preocuparse demasiado por la autenticidad de las mismas.

MORFOLOGIA DE LOS AVISTAJES MASIVOS EN ARGENTINA Y CHILE
Definimos como "observación masiva de OVNI" a toda aquella manifestación de uno o varios objetos voladores no identificados habitualmente luminosos, que mantienen una trayectoria rectilínea o parabólica, generalmente lenta (lo cual lleva a que la duración de la observación sea de varios minutos), y de amplia dispersión en el espacio (lo cual motiva que existan centenares o miles de testigos ubicados a veces a miles de kilómetros de distancia, en diferentes provincias o, incluso, en diferentes países).
Definidos de esta manera, en base a los detalles salientes de las principales observaciones masivas registradas en nuestro país, este tipo de manifestaciones poco o nada tiene que ver con las características de la casuística general del fenómeno OVNI: manifestaciones fugaces, perfectamente localizadas en el espacio y el tiempo, en áreas generalmente despobladas y con muy pocos testigos potenciales (2).
Este tipo de casos, si bien no se han reiterado periódicamente, han sido espectaculares por sus propias características y, en virtud de ello, han merecido un tratamiento espectacular (marcadamente sensacionalista) por parte de la prensa argentina y de las agencias noticiosas que, en el extranjero, difunden noticias de nuestro país. Ello ha permitido que la mayoría de estas observaciones queden en la memoria de los aficionados a la temática OVNI y, porque no, del público en general, y que periódicamente sean "reflotadas" como "ejemplo" de una manifestación de OVNI o, lo que es peor, como sinónimo de "caso perfecto".
En un segundo nivel de análisis de las características de las observaciones masivas podemos distinguir claramente dos subtipos de manifestaciones: a) observaciones de objetos luminosos, puntuales o de muy pequeño tamaño angular, que describen una trayectoria generalmente parabólica, dejando a su paso una estela luminosa; estas observaciones son, generalmente, de corta duración (no más de 2 minutos); y b) objetos semitransparentes (nebulares), circulares o con forma de anillo (centro oscuro), de tamaño angular semejante al de la luna llena, de baja velocidad de translación, en trayectoria recta o parabólica.
Ejemplo claro del primer grupo lo constituye el avistaje del 20 de junio de 1975 o las espectaculares observaciones del 24 de septiembre de 1966 y del 24 de junio de 1967 (3). Un perfecto ejemplo del segundo grupo de observaciones masivas es el avistaje del 22 de agosto de 1978 (4) o el verificado el 14 de junio de 1980.

LO QUE NOS CAE DEL CIELO
Aparentemente estaría claro, hasta para el neófito en la temática OVNI, que las manifestaciones pertenecientes al primer grupo de observaciones masivas responden a fenómenos bien conocidos, como son el ingreso a nuestra atmósfera de meteoritos, satélites, etapas de cohetes impulsores y demás chatarra espacial. ¿Usted piensa que es así...? Pues se equivoca. Por algún mecanismo psicológico que desconozco ciertos investigadores de OVNI se empeñan, pese a cualquier prueba que se les presente en contrario, en atribuir a manifestaciones de OVNI incidentes como el del 20 de junio de 1975 (ingreso de un meteorito a nuestra atmósfera) o el del 21 de diciembre de 1978 ("lluvia" de meteoritos). Y téngase en cuenta que dentro de ese grupo de investigadores se encuentran al menos dos astrónomos aficionados...
Tomenos, por ejemplo, el incidente del 20 de junio de 1975 (5), que particularmente conozco bien por haberlo investigado durante casi un año. El análisis en conjunto de los testimonios recogidos (más de 60) apuntaba en una única dirección: el fenómeno había sido producido por el ingreso de un meteorito a nuestra atmósfera. Pero, faltaba la prueba que convenciera a los "ufólatras". Y encontramos esa prueba: cinco diapositivas color obtenidas por el Sr. Juan Carlos Ramírez en la localidad de Ringuelet (área suburbana de la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires), que mostraban el paulatino proceso de desintegración del meteorito y la estela de gases ionizados que había dejado a su paso. Sin embargo esa prueba no fue suficiente, ya que hubo quienes negaron que esas fotografías mostraran un meteorito (?) y otros, más cautos, pese a que admitieron que era un meteorito lo que había fotografiado Ramírez ese 20 de junio afirmaron que "los testigos habían visto otra cosa" (o sea, que un meteorito había surcado nuestro espacio aéreo, pero contemporáneamente también lo había hecho un OVNI). (6)
Como dato anecdótico agreguemos que una de las cinco diapositivas del caso del 20 de junio de 1975, es utilizada por el Dr. J. Allen Hynek en sus conferencias para ejemplificar una de las mas habituales confusiones de fenómenos naturales (meteoritos, en este caso) con el fenómeno de los OVNI.
Demos revista ahora, muy rápidamente, a los casos masivos más sonados, pertenecientes a la primera categoría, y la explicación que corresponde a los mismos:


13 mayo 1962:
Testimonios localizados en la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, La Pampa y sur de Córdoba. Explicación: "lluvia" de meteoritos.

24 sept. 1966:
Testimonios localizados en el norte de la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y Misiones. Explicación: meteorito.

24 junio 1967:
Testimonios localizados en provincia de Buenos Aires, Mesopotamia, Paraguay y sur de Brasil. Explicación: meteorito.

20 junio 1975:
Testimonios localizados en Catamarca, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. Explicación: meteorito.

21 dic. 1978:
Testimonios localizados en Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco y Misiones. Explicación: "lluvia" de meteoritos (7).

7 febrer. 1983:
Testimonios localizados en Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires. Explicación: ingreso a la atmósfera de restos de un satélite (8).


Imagen 2:
Las fotografías obtenidas en Ringuelet, pcia. de Buenos Aires, el 20 de Junio de 1975, muestran la paulatina desintegración de un meteorito. Pese a ello, algunos investigadores sostienen aún que se trataba de un objeto volador no identificado.

AHI VIENEN LOS RUSOS...
Si bien las observaciones del primer grupo no requieren un alto grado de análisis para determinar la naturaleza de las mismas, no ocurre (o al menos no ocurrió) lo mismo con las observaciones del segundo grupo: los OVNI "nebulares" o anillos luminosos. La primera observación de este tipo (al menos de las conocidas) se produjo en plena oleada OVNI de 1978, abarcando prácticamente un 70 por ciento del territorio argentino (Buenos Aires, Mendoza, San Juan, Neuquén, Río Negro, Córdoba, San Luis y La Pampa) y buena parte del territorio de Chile. Esa observación tuvo gran difusión en la prensa argentina a través de Clarín, ya que uno de los testigos fue precisamente el Sr. Ferreira, periodista de ese matutino, que incluso llegó a fotografiar el "OVNI" (9).
Posteriormente, el 14 de junio de 1980, se produjo el más sonado avistaje de OVNI de este grupo, con observaciones a cargo de personal de torre de control del Aeroparque Jorge Newbery (Buenos Aires) y Pajas Blancas (Córdoba), pilotos de Austral, y miles de testigos, con múltiples registros fotográficos incluidos.
Este caso, además, sirvió para que algunos "ufólatras" echaran a correr su imaginación y se encargaran de elucubrar y divulgar los más increíbles delirios de los que uno tenga memoria, en relación a incidente alguno de OVNI: desde invasión de extraterrestres, hasta aviso de una hecatombe nuclear, pasando por "naves madres" y "platilIos exploradores" y "ventanas dimensionales en el polo sur"... Todo el folklore "platillista" en cómodo formato de bolsillo (10).
Posteriormente, en fechas más recientes, fenómenos semejantes a los del 22/8/78 y 14/6/80 se reiteraron aunque no tuvieron la trascendencia de los anteriores. Nos referimos concretamente a los avistajes del 11 de febrero de 1980, 31 de octubre de 1981, 23 de marzo de 1982, 30 de agosto de 1983 y 16 de marzo de 1984.
No fue fácil hallar la solución para tales avistajes, aunque todos ellos guardaban una estrecha relación entre sí a través de sus características: forma del objeto (nube circular o anillo), duración de la observación (varios minutos), velocidad de traslación (aparentemente lenta), elevación sobre el horizonte (entre 20 y 25 grados sobre el horizonte oeste), trayectoria (sur a norte), dispersión geográfica (muy elevada) y hora de la observación (horas del crepúsculo o primeras horas de la noche). Pero, finalmente, la solución se encontró (merced al trabajo de James Oberg, experto de la NASA) en las características de ciertos lanzamientos soviéticos de satélites militares y de comunicaciones.
La razón por la que los lanzamientos de los satélites soviéticos de la serie Kosmos (satélites militares de "early nuclear alarm" -alerta nuclear temprana) y de la serie Molniya (satélite de comunicaciones), causan avistajes de "OVNI" con cierta frecuencia en Argentina y Chile es bastante sencilla. Los lanzamientos de los mencionados satélites se efectúan desde el cosmódromo secreto de Plesetsk (en el norte de la URSS) y pasan de su órbita preliminar a su órbita definitiva justo a la altura del territorio chileno y al ocurrir esta fase final, se desprende la cuarta etapa del cohete impulsor con la consiguiente eliminación de los gases de combustión y del excedente de combustible en la alta atmósfera. Cuando el lanzamiento se produce en el atardecer o en las primeras horas de la noche, la interacción de estos gases con la atmósfera (la nube gaseosa todavía es bañada por la luz solar y se destaca sobre un cielo oscuro) puede ser vista por miles de argentinos, chilenos y uruguayos como "nubes o anillos luminosos" que, por obra y gracia del periodismo sensacionalista y de los "ufólatras" de turno, se convierten en "OVNI" o "vehículos extraterrestres dirigidos" (11).


En la siguiente tabla damos revista a los principales casos masivos de la segunda categoría, con su correspondiente explicación:
19 dic 1971, satélite Molniya 1-19
22 ago 1978, satélite Molniya 1-42
11 feb 1980, satélite Kosmos 1164
14 jun 1980, satélite Kosmos 1186
31 oct 1981, satélite Kosmos 1317
23 mar 1982, satélite Molniya 3-18
30 ago 1983, satélite Molniya 3-19
16 mar 1984, satélite Molniya 1-60


Imagen 3:
Diagrama que muestra la hora de avistaje (o sobrevuelo) en Argentina, en particular, y en Sudamérica, en general, de los lanzamientos soviéticos de las series Kosmos y Molniya. Se resaltan aquellos que han dado origen a denuncias de OVNI.
Fuente: James Oberg (NASA)
Gentileza de Antonio Hunneus

NO TODO LO QUE VUELA...
No recuerdo donde leí o escuché que "no todo lo que vuela es un OVNI" pero entiendo que nunca pudo ser mejor aplicada esa frase que en el caso de las observaciones masivas verificadas en Sudamérica
Muy a pesar de ciertos investigadores, que sinceramente creen haber hallado "algo" de importancia en esta clase particular de manifestaciones, hemos verificado que la mayoría de ellas (por no decir todas) son perfectamente asimilables a causas naturales, aunque en ello tenga que ver también la mano del hombre.
El fenómeno OVNI es, de por sí, lo suficientemente rico en matices y complejo en sus características como para que aceptemos que los casos explicados continúen formando parte de su "dossier" y es por ello que, entendemos, todo investigador que logra depurar los casos falsos está no solamente cumpliendo con su obligación de investigador serio y objetivo, sino contribuyendo en gran medida a acercarnos a una solución al fenómeno de los OVNI, si es que esa solución existe...

NOTAS Y REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
1) Como ejemplo de caso de observación masiva en Argentina y Chile véase EL FLAP DE FEBRERO DE 1980, por Angel A. Díaz, en UFO PRESS, nro. 20, abril/junio de 1984. Publicada por CIU-CUFOS, Yerbal 2321, piso 6; 1406 Capital Federal; República Argentina.
2) Véase ARGENCAT, Catálogo Estadístico de Observaciones del Tipo I (Encuentros Cercanos) en Argentina. Publicado por CIU-CUFOS.
3) Véase la obra de Antonio Ribera, PLATILLOS VOLANTES EN HISPANOAMERICA Y ESPAÑA, Editorial Pomaire, 1969, Barcelona, España, donde el autor hace un detallado análisis de las mencionadas observaciones llegando, incluso, al trazado de una "ortotenia" que bordeaba el río Paraná, desde su desembocadura hasta la ciudad de Asunción del Paraguay.
4) Roncoroni, Guillermo; APUNTES SOBRE LA OLEADA DE 1978, en Cosmovisión, nro. 3, abril de 1979.
5) Roncoroni, Guillermo y Alvarez, Gustavo; EL INCIDENTE DEL 20 DE JUNIO, en UFO PRESS, nro. 2, enero/marzo de 1978.
6) Demattei, Omar; OTRO AVISTAJE MASIVO: EL CASO 20 DE JUNIO DE 1975, en Cuarta Dimensión, nro. 78, septiembre de 1980 (también en INFORESPACE nro. 59, marzo de 1982). El autor realiza un análisis de los testimonios recogidos en función del referido incidente y llega a la conclusión que el mismo respondió al desplazamiento de un OVNI, ignorando los estudios que al respecto han determinado sin lugar a dudas que se trató de un meteorito. En la nota se reproducen, incluso, dos de las diapositivas de Ringuelet como "prueba" de la autenticidad del "OVNI".
7) Cuarta Dimensión, nro. 83, enero de 1981.
8) A los pocos días de la observación de febrero de 1984, fueron hallados en una estancia de la provincia de Buenos Aires restos pertenecientes a un satélite soviético. Por las características del avistaje (trayectoria, forma, luminosidad, etc.) inferimos que los restos recuperados fueron precisamente la causa del avistaje en su ingreso a nuestra atmósfera.
Véanse las ediciones de los diarios Crónica y Clarín de la segunda quincena de febrero.
9) Véase Clarín del 23 y 24 de agosto de 1980 para un relato pormenorizado del incidente del 22 de agosto de ese mismo año.
10) Véase en Cuarta Dimensión, nro. 77, agosto de 1978, la nota referida al avistaje del 20 de junio de ese mismo año y en especial la particular "hipótesis" explicativa elaborada por la Lic. Bettina Allen.
11) Comunicación personal del investigador y periodista chileno (radicado en New York) Antonio Hunneus, originada en una entrevista por él realizada al Dr. James Oberg.

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"FUENTE: UFO PRESS N° 4, julio de 1977
EDITORIAL (SIN TITULO)
AUTOR: GUILLERMO RONCORONI

En la última década ha nacido, y se ha desarrollado, una nueva pseudo-ciencia, que algunos han dado en llamar neoarqueología, arqueología no clásica, revisionismo arqueológico, realismo fantástico y, últimamente, neológica.

Son muchos los escritores e investigadores que se han enrolado en esta nueva corriente investigativa. Sin duda su máximo exponente es el escritor suizo Erich Von Däniken, pero no puede dejarse de recordar la labor de otros divulgadores, tales como Andreas Faber Kaiser, Eugenio Danyans, Peter Kolosimo, Brinsley Le Poer Trench, John Mitchel, Jacques Bergier y Robert Charroux, Esta pseudo-ciencia se ocupa, principalmente, de rastrear y detectar las supuestas huellas de las no menos supuestas visitas extraterrestres, que habrían tenido lugar en los albores de la humanidad terrestre, y, paralelamente, trata de confirmar la atrevida hipótesis que afirma que varios milenios atrás habría existido, en nuestro planeta Tierra, una, o varias, civilizaciones que habrían alcanzado un desarrollo similar, o aún mayor, a la nuestra contemporánea.

Sin duda, los objetivos propuestos, no dejan de ser interesantes, al fin y al cabo los ufólogos rastreamos, con similar afán, los hechos que se suceden hoy en día. Pero es aquí donde nos planteamos las primeras reservas en cuanto a la seriedad con que se aborda el tema de la neo-arqueología. Quienes investigamos el fenómeno de los OVNI, aquí y ahora, nos encontramos con una incertidumbre creciente en cuanto al origen de las apariciones contemporáneas, ya sea por falta de hechos o datos certificantes, entonces cómo puede alguien atribuir de buenas a primeras, a "seres extraterrestres" hechos acaecidos cientos o miles de años atrás con la seguridad que suelen trasuntar en sus escritos y conferencias?. 0 bien, ¿cómo puede alguien describir lugares y ruinas que no ha visitado y que, la mayoría de las veces, ni siquiera ha visto en fotografías, y concluir en que "allí está la prueba del paso de los extraterrestres, etc., etc., etc., ... "?
No seremos tan necios como para no aceptar que existen hechos por demás enigmáticos, pero de allí a atribuir todo, absolutamente todo, a los "seres extraterrestres" o a las "supercivilizaciones del pasado" hay un enorme, abismal paso, que muchos -y no entraremos a indagar los motivos- han tratado de minimizar. La Biblia es, en verdad, fuente inagotable para estos buscadores de extraterrestres y es allí, en realidad, donde pueden encontrarse los relatos más enigmáticos y de difícil interpretación.
Probablemente nuestro planeta haya sido visitado por civilizaciones alienígenas en la antigüedad, y no debemos descartar que, aún hoy, esas visitas se sigan produciendo, pero se hace imprescindible proceder con toda mesura y objetividad en nuestras investigaciones a fin de que nuestras conclusiones estén basadas en la verdad de lo observado y no en elucubraciones pseudo-científicas y proclives a la mixtificación.

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FUENTE: UFO PRESS N° 19, MARZO DE 1984
EDITORIAL TITULADA: DE AHORA EN MAS
AUTOR: GUILLERMO RONCORONI

En los últimos años, en nuestro país, prácticamente no ha habido actividad organizada que no haya sufrido los efectos de la profunda crisis social, política y económica en la que nos hemos visto sumergidos. La ufología, como actividad humana organizada, no fue la excepción.

Resultaría ocioso extenderse en comentarios acerca del actual estado de la investigación OVNI en nuestro país: entiendo que hemos llegado al punto en que todos (aficionados, investigadores y analistas) debemos asumir (aunque mucho nos duela) que la ufología (entendiéndose por tal al estudio científico, sistemático y organizado del fenómeno de los objetos voladores no identificados) no existe en Argentina. Y justo es preguntarse si alguna vez existió, más allá de los valorables y valorados esfuerzos individuales. La ufología, en nuestro país, no ha pasado nunca de ser, justamente, un acopio de esfuerzos y aportes individuales y dispersos, condenados la mayoría de ellos al fracaso desde su mismo inicio y cuya trascendencia ha sido mínima o nula tanto a nivel nacional como internacional.

En Argentina contamos (como en otras tantas ramas de actividad) con excelente materia prima (innumerables y excelentes casos, y capacitados investigadores y analistas) y, sin embargo, la investigación OVNI se encuentra virtualmente extinguida y las pequeñas muestras de vida son, en muchos casos, francamente desalentadoras en vistas al futuro.

Y, necesariamente, surge la pregunta: ¿Cuál es la razón del actual estancamiento de la investigación ufológica en Argentina?

Adjudicarle toda la culpa del "impasse" ufológico a la difícil situación económica vivida en los últimos tiempos es, hasta cierto punto, una disculpa facilista. Es cierto que la situación de la economía nacional no permite a una organización sin fines de lucro llevar a cabo sus actividades con plena libertad, y que hoy en día editar un simple boletín o viajar 400 kilómetros para investigar un incidente es un lujo que no todos están en condiciones de darse; sería necio no admitir esos datos de una realidad que nosotros mismos vivimos cuando cada trimestre debemos editar nuestra publicación o toda vez que algún miembro de la CIU debe viajar al interior del país a los fines de una investigación "in situ " .

Personalmente, entiendo que el problema fundamental pasa por una nefasta proclividad al individualismo y una total falta de organización, factores, por otra parte, que no son exclusivos de la actividad ufológica sino que, por el contrario, parecen formar parte de nuestra esencia misma.

Baste como prueba de esta aseveración el hecho de que la gran mayoría de los grupos de investigación" que actualmente existen no son otra cosa que meros "sellos de goma" grupos conformados por un investigador, o dos en el mejor de los casos, pese a que en sus boletines se mencionan extensas listas de colaboradores y completísimos "staffs'.

El individualismo y la falta de organización va, incluso, más allá, trocándose habitualmente en egoísmo cuando se trata de compartir información respecto de un caso o material ufológico en general (fotografías, bibliografía, etc), lo cual, lleva a cada investigador a atesorar de manera enfermiza la poca o mucha información que obtiene privando a sus colegas de acceder a la misma y privándose, a su vez, de acceder a información que poseen otros investigadores. Así aparecen, en muchos casos, las "fotografías exclusivas" y los "archivos ultra secretos".

El problema no termina allí, ya que no solamente juegan contra la ufología la difícil situación económica, el individualismo y la desorganización, sino existe un tercer factor que, en gran medida, sobreviene a consecuencia de los anteriores y de la naturaleza misma de nuestra actividad: el desaliento, patentizado en la gran cantidad de buenos investigadores que poco a poco se alejan del quehacer ufológico y de los pequeños o grandes grupos que, de la noche a la mañana, dejan de existir.

Pintado así, el panorama parece francamente desalentador y las perspectivas futuras totalmente inciertas. Coincido lógicamente en que la situación dista de ser simple, pero de ninguna manera es irreversible en tanto y en cuanto, una vez identificado el problema y las causas que lo motivan, acertemos en las medidas concretas en pos de una ufología mejor.

La solución de la problemática no pasa por una persona en particular, sino que pasa por cada uno de nosotros, y por todos reunidos. La solución transita necesariamente por el camino de la organización; una organización que nos permita vencer las dificultades económicas en la medida que todos participemos de los costos de la investigación compartiendo los beneficios de ella; una organización que permita aprovechar los esfuerzos individuales y evitar que estos se diluyan, multiplicando sus efectos en una coparticipación de esfuerzos y de ideas; una organización que permita vencer el desaliento a través de la fijación de metas y objetivos concretos y graduales, una organización en la cual sus miembros se despojen de su egoísmo y aporten esfuerzos, ideas e información para beneficio de la disciplina que nos ocupa; una organización en la cual sus miembros compartan puntos de vista sin que ello implique perder su individualidad y su independencia de criterio frente a un tema tan controvertido como el fenómeno OVNI, una organización, en fin, que nos permita estructurar un verdadero estudio sistematizado del fenómeno OVNl y donde ninguno de sus miembros sean piezas imprescindibles, garantizándose así la supervivencia de la organización en el tiempo, más allá de sus miembros.

La existencia de una organización de tales características no es una utopía. Por el contrario, existen en el exterior ejemplos concretos de organizaciones destinadas a nuclear el esfuerzo de grupos de investigación e investigadores independientes que realmente funcionan como tales y, sí bien en el pasado cercano ha habido
intentos de conformar una organización que nuclee grupos de investigadores independientes en nuestro país bajo la forma de una asociación o federación, estos
intentos no han ido más allá de eso (salvo un caso concreto) habiendo fracasado por causas que no hemos de analizar ahora, pero que bien pueden ser el punto de
partida de un nuevo proyecto serio de organización en la medida que aprendamos de los errores propios y ajenos.

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FUENTE: UFO PRESS N° 22, agosto de 1985
EDITORIAL TITULADA: Shhhhhhh!
AUTOR: GUILLERMO RONCORONI

Pocas veces, como ahora, ha sido tan escasa la actividad OVNI, y me estoy refiriendo no solamente a la Argentina sino, por noticias que nos llegan de nuestros colegas, a la mayor parte de los países de América y Europa.
¿Cual es el motivo por el que las denuncias de observaciones de objetos voladores no identificados han descendido a niveles nunca antes experimentados?
¿Responde al desenvolvimiento del fenómeno en sí? o ¿a una motivación psicológica o sociológica?
¿El fenómeno OVNI se ha agotado en sí mismo?

Estas, y otras muchas preguntas del mismo tenor, son las que hoy se plantea el público en general y, con más razón, quienes dedicamos nuestro tiempo y nuestros mejores esfuerzos a la dilucidación del acuciante enigma.

No vamos aquí a adentrarnos en elucubraciones destinadas a responder a esas preguntas, ya que hallar una respuesta da para muchísimo más que una simple nota escrita de apuro, y exige la elaboración de un conjunto de datos que apenas estamos comenzando a recabar.

Particularmente, más que preocuparnos por las causas del aparente "silencio de los OVNI, nos preocupan las consecuencias que de ello se derivan y que ya han comenzado a hacerse sentir: el desánimo, el desinterés y la paulatina desaparición de Organizaciones ufológicas, publicaciones e, incluso, investigadores.

Sería de necios negar que se hace en extremo difícil continuar adelante con una investigación cuando falta la materia prima necesaria para encarar esa investigación: en nuestro caso, las denuncias de observaciones de OVNI. Pero también sería de necios abandonar la partida por un hecho quizás meramente coyuntural.

Una tarea a encarar, importante por el alcance de sus resultados y especialmente orientada hacia aquellos ufólogos que consideran que su función es la encuesta de casos y se sienten desanimados ante la inexistencia de nuevos incidentes, es la revisión de incidentes de OVNI, en especial de aquellos que, por sus especiales características hayan sido motivo de investigación y divulgación en oportunidad de haberse producido.

Esta tarea no debe estar orientada a la refutación de esos incidentes aunque, lamentablemente, la experiencia nos indica que, en la práctica, todo incidente reinvestigado resulta refutado.

La tarea de investigar las manifestaciones del fenómeno OVNI no se agota en la simple encuesta y evaluación de una denuncia, y es ahora y más que nunca, que debemos profundizar en la investigación, a través de nuevas vías de acción y abrirnos a nuevas y excitantes líneas de pensamiento ufológico.

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TITULO: EL CONGRESO DE ROSARIO
AUTOR: Guillermo C. Roncoroni
FUENTE: UFO PRESS

Del 8 al 12 de diciembre de 1982, la Federación Argentina de Estudios de la Ciencia Extraterrestre (FAECE), organizó en la ciudad de Rosario, su Sexto Congreso Nacional de Ovnilogía y Tercer Congreso Internacional de Ciencia Extraterrestre.

Luego de tres malas experiencias (Rosario en 1978, Posadas en 1979 y Mendoza en 1980), nuestra organización decidió no concurrir oficialmente al citado congreso, dejando librado a sus miembros la posibilidad o no de concurrir.

Fue así como Alejandro Chionetti decidió viajar a Rosario a los fines de participar del congreso (aunque lo hizo en calidad de observador sin presentar ninguna ponencia), mientras que con Alejandro Agostinelli viajamos el sábado 11 a los fines de encontrarnos con los Drs. Hynek, y Smith para retornar con ellos a Buenos Aires.

Sí bien^ personalmente no tuve oportunidad de asistir más que a la sesión de clausura, durante mi estadía en Rosario aproveché para pulsar las opiniones de varios de los asistentes (Smith, Hynek, Ribera, Sánchez Ocejo, Demattei, entre otros), lo cual me permitió tener una idea bastante cercana a la realidad respecto de como se habían desarrollado las reuniones, y cual había sido el clima general que había rodeado al congreso.

ASISTENTES Y PONENCIAS

En las semanas anteriores al congreso, la delegación Rosario de FAECE (encargada de la Organización del mismo) habla remitido varias gacetillas, informando sobre la marcha

de la organización del evento. En una de ellas hacían referencia a los "invitados especiales" que, afirmaban, asistirían al congreso. Entre ellos se encontraban los Drs. Hynek y Smith, Antonio Ribera, Ares de Blas, Virgilio Sánchez Ocejo, Juan Moricz y James Hurtak.

Sólo algunos de estos invitados se harían finalmente presentes, jerarquizando el congreso gracias a sus ponencias (especialmente en el caso de Hynek y Smith).

En lo que hace a los participantes argentinos su gran mayoría fueron miembros de grupos englobados por FAECE, notándose la ausencia de los investigadores enrolados en línea científica de la ufología (Galíndez, Uriondo, Banchs) y la no participación masiva de los grupos capitalinos.

En lo que respecta a las ponencias presentadas en las sesiones de los días 8, 9 y 10, el nivel general de las mismas fue bastante pobre, excepción hecha de las ponencias de Hynek, Smith y Oscar Alemanno.

El Dr. 3. Allen Hynek disertó sobre las implicancias y limitaciones de la hipótesis extraterrestre, mientras que Willy Smith presentó tres ponencias: una dedicada a la intensificación de fotografías utilizando computadores, otra dedicada al caso del piloto australiano Valentich y una tercera explicando las implicancias del caso de la Sra. Betty Cash.

Por su parte, el investigador español Antonio Ribera volvió sobre sus ya conocidas posiciones acerca de las oposiciones marcianas y su posible relación con las oleadas de avistamientos de OVNI. Nada nuevo, por cierto.

En lo que respecta a la ufología nacional merecen destacarse dos disertaciones: Oscar Alemanno (de la localidad de San Lorenzo) presento una ponencia de buen nivel acerca de lo que denominó "El fenómeno ocupante en Argentina"; María Emilia Doyhenard Tecera (Córdoba) presentó su investigación sobre el interesante caso Manteiga. El resto fue de un nivel bastante pobre.

No faltaron, por cierto, las divagaciones varias, características de este tipo de congresos. Así, James Hurtak (USA) presentó su "Prólogo a un nuevo futuro"; Carlos del Frade (Rosario) disertó sobre "La realidad de los Hombres de Negro"; AOA presentó uno de sus ya gastados audiovisuales sobre los OVNI en el Antiguo Egipto; y el Dr. Brigiler (Santa Fe) presentó su "Metodología para inducir el cuarto estado" (?).

Un párrafo aparte para Pedro Romaniuk, mentor y guía espiritual de FAECE; su emocionada disertación, titulada "Fin del ocultamiento extraterrestre, contacto con las Pléyades", se basó fundamentalmente en el libro del mismo nombre -de Wendelle Stevens- donde se relatan las experiencias del suizo Eduard Maier apoyándose en espectaculares fotografías. Sin embargo varios investigadores estadounidense han demostrado largamente que esas fotografías son el fruto de sofisticados trucajes y que las experiencias de Maier no son más que un medió de subsistencia del suizo, que parece haber hecho sus buenos dinerillos a costa de los incautos. Lo siento por Romaniuk, pero por ahora sigue "el ocultamiento extraterrestre" y perdimos el "contacto con las Pléyades".

LA JORNADA DE CLAUSURA

El sábado, en horas de 1 a tarde, se cumplió la jornada de clausura en el Auditorio Fundación, con la asistencia de público (hasta allí, las sesiones habían estado reservadas a los inscriptos en el congreso).

La asistencia de público fue masiva y ello, sumado a que la sala carecía de adecuada ventilación y al agobiante clima veraniego, hizo que la permanencia en el salón fuera un verdadero suplicio, especialmente para quienes debían ocupar el estrado.

Luego de la presentación de rigor, a cargo de Guillermo Aldunatti comenzaron las disertaciones con la intervención del grupo IVE (Rosario) con sus "Divagaciones sobre el Universo" (tal era el título de la conferencia y, realmente, nunca un título estuvo tan bien puesto... ).

Posteriormente, los Srs. Di Lorenzo y Villegas (Santa Fe) debían presentar su trabajo sobre el "Caso de la Estancia La Aurora", pero debido a un problema de orden técnico originado en un proyector de slides no pudieron superar la etapa de presentación del caso.

Luego lo que sería, a la postre, la mejor disertación de esa jornada a cargo del Dr. J. Allen Hynek quien, con su natural sentido de la didáctica dio una excelente conferencia a nivel popular, fundamentando la necesidad de un enfoque científico en la investigación del fenómeno OVNI.

Finalizada la exposición de Hynek hubo un breve intervalo (que muchos aprovecharon para no regresar), para seguir con una disertación del Prof. Italo Díaz (Posadas) que esbozó una fundamentación físico-matemática de los viajes espaciales.

A su término se presentó Fabio Zerpa con "Los OVNI: en busca de una definición", donde arrancó definiendo al fenómeno OVNI como naves extraterrestres dirigidas por entidades humanoides intentando luego fundamentar esa tan poco original como infinitamente menos certera definición.

Finalmente (y mientras el éxodo de público continuaba) hizo su presentación Antonio Ribera quien, con su natural gracejo español, relato el extraordinario caso protagonizado por una mujer española (Próspera Muñoz) tres décadas atrás. Un caso por cierto interesante, aunque apoyado tan sólo en el testimonio de su protagonista.

Al término de la conferencia de Antonio Ribera se realizó el acto de clausura del congreso, con la consabida entrega de diplomas, plaquetas y medallas.

 

CONCLUSIONES

El congreso de Rosario no puede calificarse como bueno o malo, simplemente fue como todos los congresos de ufología donde tratan de amalgamarse todas las tendencias en materia de investigación-divulgación del fenómeno OVNI, con la natural confusión de ideas que de ello deriva.

Conocida es nuestra posición respecto de la inutilidad de estos eventos; consideramos mucho más útil y productiva una reunión de tres o cuatro investigadores que comulguen de un mismo objetivo y metodología, que la multitudinaria asistencia de investigadores,, divulgadores y aficionados con distintas ideas respecto de la naturaleza del fen6meno y de como debe abordarse su investigación. Pero esa es nuestra posición, y naturalmente respetamos a quienes sostienen que congresos como el de Rosario implican un aporte al desarrollo de la ufología como ciencia. A la postre, sí ese aporte existe es de signo negativo.

Desde el punto de vista organizativo el congreso de Rosario fue irreprochable. Los encargados de la organización del evento cuidaron cada detalle con esmero y dedicación, perfeccionando la buena organización de anteriores congresos de FAECE.

Pero, llegados a este punto, debemos convenir en que FAECE es, más allá de su título de federación de entidades investigadoras de la "ciencia extraterrestre", una organización exclusivamente dedicada a la organización de un congreso anual, a tal punto que sus miembros ya se hallan programando la organización del congreso de 1984 (!) , a realizarse en Posadas. La faz investigativa ha sido dejada totalmente de lado, y librada a la buena voluntad de unos pocos de sus miembros.

Entendemos que en materia del fenómeno OVNI lo más importante es la investigación y que a ella debe subordinarse cualquier otra actividad, debiendo los grupos ufológicos dedicar sus escasos recursos económicos al financiamiento de investigaciones de campo. Pensemos, ¿cuántas buenas investigaci ones de campo podrían realizarse con el costo de la organización del congreso de Rosario, estimado en varios miles de dólares? pregúntenselo a Alejandro Chionetti, quien en el curso de sus giras de investigación ya se ha acostumbrado a viajar "a dedo" (gracias a la buena voluntad de algún camionero), a comer salteado y a dormir a la intemperie (a costa del detrimento de su salud física) por carecer nuestra organización de recursos económicos suficientes. ¿Por qué, entonces, dedicar recursos a la organización de congresos que nada .aportan al desarrollo de la ufología y a financiar vacaciones pagas a algún investigador europeo?.

La idea de la federación es intrínsecamente buena, y si CIU no participa de FAECE se debe, simplemente, a que no compartimos ni la tendencia místico-esotérica dominante en la cúpula de esa organización, ni la obsesiva organización de inútiles congresos.

En el pasado hemos criticado tanto a FAECE como a sus congresos y siempre lo hemos hecho con mesura, utilizando un lenguaje acorde y con el mismo estilo utilizado en esta nota. Todos nuestros comentarios a ese respecto han sido publicados exclusivamente en esta revista, negandonos en varias ocasiones a remitir notas sobre ese tema a publicaciones extranjeras que las solicitaron. Incluso, quien esto escribe, no tuvo participación alguna en la redacción de un comentario publicado por la revista HUMOR (a propósito del congreso de Mendoza) a principios de 1981, aunque en líneas generales comparta algunas de las ideas allí vertidas.

Esas críticas han apuntado, siempre, a la tendencia claramente místico-esotérica (casi religiosa) que domina a FAECE y que detentan los responsables de su conducción, y a la inexplicable actitud de la federación de hacer a un lado a los grupos capitalinos y, en general, de la provincia de Buenos Aires.

Entendemos que esas críticas han sido, simplemente, una expresión de nuestras ideas y del sentir de muchos investigadores que no cuentan con un medio escrito, para la expre sión de sus ideas. Como ufólogos Y como realizadores de una especie de periodismo científico, nos asiste el inalienable derecho de criticar aquello que consideramos debe ser criticado, y nuestras criticas han sido de un tono serio y mesurado.

Finalmente, creemos que ninguna de nuestras críticas (léase bien, ninguna) justifica de modo alguno la indisimulada actitud hostil rayando en la amenaza de una agresión física (léase matonismo)- asumida por el presidente de FAECE (Sr. Eduardo Adrián Ficarotti) al interrumpir abruptamente una conversación que teníamos con Antonio Ribera a la finalización del acto de clausura del congreso...

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DICIEMBRE DE 1982

HYNEK EN BUENOS AIRES

Guillermo C. Roncoroni

A mediados del pasado mes de diciembre de 1982, los Drs. J. Allen Hynek y Willy Smith visitaron Argentina y, más precisamente, la ciudad de Buenos Aires, cumplimentando una intensa labor en lo concerniente a la toma de contacto con investigadores, prensa escrita y televisiva Y. fundamentalmente, la organización de la filial del Center for UFO Studies en Buenos Aires.

He aquí un breve resumen de la actividad llevada a cabo por nuestros visitantes y que afecta fundamentalmente al futuro de la ufología en nuestro país.

VIAJAMOS A ROSARIO

El sábado 11 de diciembre Alejandro Agostinelli y quien esto escribe, partimos rumbo a Rosario donde debíamos encontrarnos con Hynek y Smith, de acuerdo a lo que previamente habíamos concertado como comienzo de la actividad que llevarían a cabo en Buenos Aires. Alejandro Chionetti había viajado tres días antes con la finalidad de asistir, a título personal, a, las sesiones del congreso organizado por la FAECE.

Nuestro viaje se desarrolló sin contratiempos, arribando a Rosario cerca del mediodía. De inmediato nos trasladamos al Auditorio de la Asociación Médica, donde se hallaba sesionando el citado congreso y tomamos -contacto con Hynek y Smith, acordando un almuerzo de trabajo destinado a coordinar los últimos detalles de la visita a Buenos Aires.

El almuerzo, del cual participó Carlos Jacks (ufólogo paraguayo)

sirvió para que Hynek y Smith no! comentaran el desarrollo del congreso organizado por FAECE y nos hicieran saber su decisión de nominarnos como representante oficial de CUFOS en Buenos Aires y la necesidad de estrechar vínculos con la finalidad de lograr un mayor intercambio de información y participación recíproca en varios proyectos investigativos de importancia. Jacks, por su parte, quedó erigido a partir de esa reunión, en. representante de CUPOS en Paraguay. Asimismo, se fijó la agenda de actividades a desarrollar en Buenos Aires los días 12 al 15 de diciembre.

Por la tarde concurrimos a la sesión de clausura del Tercer Congreso Internacional de Ciencia Extraterrestre, organizado por FAECE, del cual damos cuenta detalladamente en otra nota de esta edición. Allí tuvimos la alegría de reencontrarnos con amigos a quienes, por una u otra causa, 1 hacía meses (y hasta años) que no veíamos: Ojeda, Demattei y Alemanno, entre otros, con quienes tuvimos oportunidad de intercambiar opiniones respecto de la marcha del congreso y de la investigación ufológica en general.

Por la noche, los miembros de CIU presentes en Rosario (Agostinelli, Chionetti y quien esto escribe) tuvimos una reunión para evaluar los proyectos elaborados conjuntamente con Hynek y Smith y repasar algunos detalles organizativos de la actividad a desarrollar en Buenos Aires.

DE REGRESO EN BUENOS AIRES

El domingo 12 a las ocho de la mañana, y sin haber tenido oportunidad de descansar, partimos de Rosario rumbo a Buenos Aires en mi automóvil.

Las tres horas de viaje se hicieron realmente cortas, ya que durante 61 mismo no cesamos de intercambiar ideas e información acerca del fenómeno cuya investigación nos ocupa. Y ello pese al agotamiento que demostraban Hynek y Smith, quienes prácticamente no habían dormido la noche anterior.

Finalmente arribamos a Buenos Aires, y luego de un rápido almuerzo todos tuvimos la oportunidad (¡por fin!) de descansar.

Por la tarde, realizamos una primer reunión de trabajo, con la participación de Alan March, dedicada a evaluar la posibilidad de adaptar nuestro sistema computarizado a las necesidades globales de CUPOS, la futura organización de CUFOS en Buenos Aires y la edición castellana del INTERNACIONAL UFO REPORTER. En los próximos meses comenzarán a verse los primeros frutos de esa y otras reuniones desarrolladas en Buenos Aires.

Finalmente, por la noche, se desarrollo una importante reunión en el domicilio de Eduardo Azcuy, a la que asistieron el Prof. Oscar Sardella, el Capitán Omar Pagan¡ (quien durante más de una década tuvo a su cargo la investigación oficial del fenómeno OVNI para nuestra Marina) el Arquitecto Roberto Banchs, Alan March, Alejandro Chionetti, Hynek, Smith y quien esto escribe. Durante más de cuatro horas discutimos las diversas características de las manifestaciones de OVNI as£ como el posible origen y la naturaleza del fenómeno, reiterándose la necesidad de abordar la temática con un estricto y riguroso método científico, fundamentalmente liberado-de posturas prejuiciosas.

UN DIA DEDICADO A LA PRENSA

El lunes 13 fue un día casi enteramente dedicado a tomar contacto con los diversos medios de información, que en los días anteriores a la llegada de Smith y Hynek hablan manifestado interés en mantener entrevistas con nuestros visitantes.

Por la mañana concurrimos al prestigioso periódico La Prensa, donde la Srta. Enriqueta Muñiz realizó una entrevista de excelente nivel, que sería publicada en la edición del jueves 16.

Por la tarde visitamos los estudios de Canal 9 (para el programa Semana 9), el diario La Razón y ATC, donde se había proyectado grabar un reportaje para el programa El Hombre en el Espacio, lo cual no pudo ser realizado debido a desinteligencias con la producción del mencionado espacio.

Para la noche se habla proyectado una reunión con investigadores del fenómeno OVNI (Demaría, Janosch y Morales, entre otros), la cual pudo ser realizada solo a medias ya que nuestros visitantes se hallaban francamente agotados luego de todas las ¡das y venidas de la jornada.

VISITA AL CNIE Y CONFERENCIA

El martes 14 por la mañana, y luego de solucionar el problema de la confirmación de los pasajes aéreos para Montevideo, visitamos las instalaciones de la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales, donde fuimos recibidos por el Capitán Ing. Carlos A. Lima.

Asistieron a la reunión, además de los Drs. Hynek y Smith, los miembros de CIU: Alan March y Alejandro Chionetti.

La reunión, que se extendió por más de dos horas, se centró principalmente en el interés de CNIE por las manifestaciones aéreas no identificadas y la forma en que la Comisión Investiga esas manifestaciones, y la posibilidad de realizar una tarea conjunta con nuestra organización. A tales efectos se encuentra en fase de elaboración un proyecto de investigación conjunta que será presentado en las próximas semanas a la consideración de las autoridades de CNIE.

Durante la reunión también se discutió la manifestación aérea del 14 de junio de 1980 que, por sus características, interesaba al Capitán Carlos Lima. A propósito de ese incidente, se le informó de las conclusiones a las que finalmente ha arribado nuestro estudio, conclusiones que en breve serán publicadas en UFO PRESS.

En horas de la tarde, y luego de un breve descanso, Hynek y Smith se abocaron a la preparación de la conferencia a dictarse en horas de la noche. Hynek había decidido dictar esa conferencia en castellano, pese a casi desconocer nuestro idioma, merced a un gran esfuerzo de su parte y a su consideración por el público argentino.

En las tratativas iniciales con las autoridades del Centro Cultural General San Martín, se había previsto la utilización del Salón Auditorio con capacidad para unas 250 personas. Sin embargo, y como resultado del gran interés demostrado por el público, se destinó a los fines de la realización de la conferencia, el Salón de Convenciones, con capacidad para más de 1000 asistentes.

Al llegar al Centro Cultural realmente nos impresionó la multitudinaria concurrencia que esperaba la habilitación de la sala, la cual se vería prácticamente colmada para la hora de realización de la conferencia, signo del interés que despierta en nuestra ciudad el tratamiento serio de un tema tan maltratado en los últimos años.

La conferencia fue un éxito pleno, no sólo en lo que hace a la asistencia de público, sino fundamentalmente en lo relativo a la opinión de los concurrentes, pulsada a través de una encuesta.

Al finalizarla conferencia, el público asistente pudo formular preguntas a Hynek y Smith. Lamentablemente, y por restricciones de horario, la mayoría de esas preguntas no pudieron ser respondidas.

PARTIDA RUMBO A MONTEVIDEO

El miércoles 15, por la mañana, Hynek y Smith partieron rumbo a Montevideo, donde les esperaba una actividad tan intensa como la desarrollada en Buenos Aires, organizada por nuestro colega y amigo Milton W. Hourcade, presidente del CIOVI.

La visita de Hynek y Smith a Buenos Aires dejó un excelente balance que, con la ayuda de todos nuestros colaboradores y ufólogos serios, esperamos capitalizar en pro de una investigación y divulgación más acertada del fenómeno de los Objetos Voladores No Identificados. La creación de una filial de CUFOS en Argentina ciertamente nos alienta a continuar en la senda que nos trazamos hace ya una docena de años, y significa un espaldarazo y un reconocimiento a nuestra tarea por parte de la que es -a no dudarlo- la máxima autoridad mundial en el campo de la ufología científica: el Dr. J. Allen Hynek.

La COMISION DE INVESTIGACIONES UFOLOGICAS desea agradecer -en su nombre, en el de sus miembros y en el de los Drs. J. Allen Hynek y Willy Smith- a las autoridades del Centro Cultural General San Martín de la Municipalidad de Buenos Aires, por la colaboración prestada en oportunidad de la celebración de la conferencia organizada por CIU, y por todas las atenciones recibidas.

Autor: Lic. Guillermo Carlos Roncoroni
Publicado en: UFO PRESS N° 16, Bs. As., abril 1983

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Guillermo Roncoroni también incursionó en la literatura fantástica. Su cuento "El gato escarmentado" se publicó en la sección "Ciencia Ficción" de la revista CUARTA DIMENSION Nº 30 a principios de 1976. Agradecemos la recuperación y el aporte de este material al colega Luis Eduardo Pacheco.

"EL GATO ESCARMENTADO"

 

El doctor George Talbot era un hombre muy afortunado. Gracias a un accidente, ¡porque eso había sido!, había logrado amasar en el corto plazo de tres años una fortuna estimada en más de seis millones de dólares.

Tenía sólo treinta y cuatro años de edad y ya podía dejarse de preocupar por su futuro económico.

El único problema que enfrentaba Talbot era... su gato.

Pero antes de contar la triste historia de Talbot y su gato, deseo contarles acerca de cómo el doctor Talbot llegó a poseer seis millones de dólares en tres años. Todo empezó un día de mayo del año 1983 mientras trabajaba en su pequeño laboratorio particular. Por aquella época Talbot estaba empleado en la WESTERN ELECTRONlC INSTRUMENTS de la ciudad de Cleveland, en el estado de Ohio.

Aquel día de mayo de 1983, Talbot trataba de perfeccionar un proyecto láser. Le había sido encomendada la tarea de lograr un láser de una potencia tal que lograra perforar una plancha de acero de 8 cm de espesor, en sólo cuatro segundos.

Talbot se sentía algo desalentado, ya que luego de 2 semanas y casi una docena de pruebas no había podido mejorar el tiempo de 6 segundos.

-Probaré una vez más, y si no logro los 4 segundos abandono el proyecto -se dijo.

George Talbot tomó el pequeño artefacto, de forma y dimensiones parecidas a las de una filmadora barata, y apuntó cuidadosamente hacia una plancha de acero de 1,2 x 0,7 metros, que presentaba varios agujeros redondos producidos en los anteriores intentos.

Oprimió el disparador y ocurrió algo insólito, absolutamente insólito: La planchuela de acero quedó instantáneamente reducida al tamaño de ¡una caja de fósforos...!

Talbot miró el pequeño trozo de acero. Sus ojos parecían querer saltársele de las órbitas. No podía creer en lo que veía...

Se acercó al trocito de acero y, tomándolo entre su indice y pulgar de la mano izquierda, lo estudió detenidamente a través de una poderosa lupa.

Allí estaban los orificios, tal como habían sido causados días atrás; allí estaba, en el ángulo inferior derecho, la marca de los fabricantes: UNITED STEEL COMPANY. No cabía ninguna duda, la planchuela no había sido consumida ni destruida por el láser, había sido reducida en tamaño y peso, sin que perdiera sus restantes características.

Pese a todo, Talbot seguía sin poder creerlo, por lo que resolvió repetir la experiencia con otro objeto cualquiera. Esta vez fue una banqueta la que sufrió la reducción... Talbot se convenció totalmente y resolvió averiguar el porqué de tan extraño acontecimiento. Para ello desarmó pacientemente el proyector láser hasta encontrar la causa de aquel, muy afortunado, accidente.

Pronto encontró la respuesta. Todo se había debido a una conexión mal efectuada y a haber utilizado un condensador inapropiado. En realidad, Talbot había hecho un descubrimiento fortuito y había salvado milagrosamente su vida, pues de no haber realizado aquella mala conexión el condensador inapropiado habría causado una sobrecarga en todos los circuitos y hubiera muerto electrocutado.

Ambas fallas se habían juntado y habían causado un afortunado accidente, tan afortunado como el que le permitió a Nobel inventar la dinamita.

Talbot había descubierto una nueva variante del rayo láser, que permitía reducir las cosas en su tamaño y peso.

Tenía que bautizar su descubrimiento. Lo llamo TALSER uniendo a la primera sílaba de su apellido la segunda del conocido rayo, del cual no era más que una variante.

Aquel descubrimiento revolucionó al mundo, terminando con los problemas de espacio y con los problemas de transporte, un año después.

Durante aquel año, Talbot dedicó todos sus esfuerzos a perfeccionar su invención y logró descubrir la inversa del método; o sea, la forma de volver a su tamaño normal los objetos que se habían reducido. Pese a sus arduos esfuerzos, no logró descubrir la manera de aumentar el tamaño de los objetos.

En el año 1984 recibió el premio Nobel a la Ciencia y todos lo llamaban Gran Benefactor de la Humanidad.

Lo demás no es necesario que lo relate, simplemente imaginen ríos de dinero ...

Ustedes estarán de acuerdo que George "Lucky" Talbot se había ganado su apodo en muy buena ley, pero no todo eran rosas en la vida de este buen hombre; tenía problemas con su gato...

Claro, a ustedes les parecerá algo extraño o insólito que el señor Talbot estuviera preocupado por su felino amigo, pero...

Bueno, la cuestión era la siguiente: el señor Talbot adoraba a su gato siamés, llamado Snoopy, pero se sentía rechazado, despreciado, por el animal.
En realidad, como todos ustedes saben, la actitud de los gatos hacia nosotros, los humanos, no es precisamente cariñosa. Por el contrario, parecería que se sienten algo superiores a los hombres.

Pese a todo, esto no debe afectarnos, pero el señor Talbot no pensaba de esta forma.

Trataba, continuamente, de ganarse la simpatía y el cariño de aquel felino, pero siempre con el mismo resultado: total indiferencia...

Hay que reconocer que aquel gato siamés parecía ser más inteligente, e incluso astuto, que la mayoría de sus congéneres. Así, para citar un ejemplo, su alimento preferido eran los cobayos que Talbot tenía en su laboratorio; recluidos en jaulas de alambre y he aquí que el felino se ingeniaba para abrir las jaulas quién sabe cómo...

Con el correr del tiempo los continuos fracasos en su afán de ganarse la atención de Snoopy hicieron que Talbot comenzara a irritarse y buscara algún medio coercitivo para quitarle al gato aquella mirada fría e indiferente, aquella postura de superioridad. Resolvió darle un escarmiento que no olvidara nunca. Mucho le dolía hacerlo, pero era necesario.

Un día de enero de 1987 tomó a su gato, Snoopy, y lo colocó en una mesa de su laboratorio, frente a uno de los últimos modelos de la Reducidora Talser.

Apuntó cuidadosamente y ajustó el selector de manera de reducir al animal a 1/10 de su tamaño.

Por un momento estuvo a punto de volverse atrás, pero al ver la expresión de indiferencia y superioridad del gato resolvió obrar.

Oprimió el disparador, en el aparato de control remoto que tenía en su mano derecha, y Snoopy quedó, instantaneamente, -reducido al tamaño de una ardilla pequeña.

El gato no pareció inmutarse y continuó aseándose pacientemente.

Talbot se dirigió hacia una de las jaulas, de donde extrajo un cobayo dos veces y medía más grande que el ahora reducido, felino.

Luego se acercó a la mesa donde estaba Snoopy y colocó al roedor junto a él.

Creo que no es necesario relatarles el susto que se llevó el pobre gato. Imagínense que se encuentran con una rata de cuatro metros de altura por seis y medio metros de largo, y tendrán la justa medida de cómo debió sentirse Snoopy.

Luego, Talbot, volvió a Snoopy a su tamaño normal, y permitió que el gato devorara al cobayo. Los días subsiguientes parecieron darle la razón a Talbot, ya que la actitud del gato cambió totalmente. Lo seguía a cualquier parte de la casa que fuera e inclusive daba muestras de felicidad cuando el científico volvía de un paseo de alguna de sus empresas.

Talbot se sentía satisfecho, ¡al fin había logrado verse correspondido por el felino!

Para que ustedes tengan una idea del cambio experimentado en el carácter del astuto animal, puedo contar que Snoopy parecía interesarse en el trabajo de su dueño.
Sí, aunque no lo crean y piensen que soy algo exagerado, cuando Talbot trabajaba en su laboratorio, el animal observaba todo con interés, o al menos eso parecía.

Todo siguió normalmente hasta un desgraciado día de marzo del año 1987 (si mal no recuerdo, fue el 13 de marzo... Si, el viernes 13 de marzo de 1987).
Aquel día había transcurrido normalmente.
Talbot había trabajado en la eliminación de una falla de su último modelo (todavía en fase de experimentación), y se disponía a realizar una prueba.

Snoopy estaba, como siempre, echado sobre una mesa observándolo con atención.

Talbot puso en funcionamiento el aparato y dejó, sobre la mesa de trabajo y cerca de Snoopy, el control remoto. Se dirigió hacia la mesa que estaba justo enfrente del Reducidor Talser, para colocar sobre ella un objeto para ser reducido.
De pronto, Snoopy se irguió, tenía un brillo extraño en sus ojos.

Miró alternativamente a Talbot (que le daba la espalda), al Reducidor Talser, al aparato de control remoto y, nuevamente, a Talbot.

Caminó silenciosamente hasta el control remoto, miró a su amo, se relamió con expresión maligna y...oprimió el disparador.

Talbot quedó del tamaño o a la altura de una cajetilla de cigarrillos.

-Maldito gato- gritó-, mira lo que has hecho.

Snoopy lo miró con curiosidad saboreando su venganza; luego saltó al piso y se acercó a Talbot.

-Cuando vuelva a mi tamaño te daré una paliza que nunca olvidarás aunque vivas mil años- dijo amenazadoramente Talbot.

-Ya verás después, gato del demonio...

Lamentablemente no hubo después para el pobre George "Lucky" Talbot...

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