Dionisio Llanca y los nórdicos: Historia de una abducción

Dionisio Llanca y los nórdicos: Historia de una abducción

Corría el año 1973 ,  la democracia en la República Argentina volvía a renacer para la ciudadanía. El General Juan D. Perón regresaba a su patria después de un largo exilio, en este contexto un suceso extraño sacudió la opinión pública. Los titulares de los periódicos sorprendían a los más incrédulos, algunos opinaban que los titulares estaban desviando la opinión pública hacia otros caminos y otros que se trataba de un fraude. El hecho es que lo que voy a relatar tiene como necesidad acreditar de alguna manera a Dionisio Llanca el protagonista de esta abducción cuyo experiencia fue desacreditada por el informe Solari.

Me consta que en mi caso particular en el año 1963 fui protagonista de un hecho similar a este suceso pero eso es harina de otro costal. Lo que quiero referenciar en esta nota es el caso Dionisio Llanca.

Ocurrió en la provincia de Buenos Aires cerca de la ciudad de Bahía Blanca y narra  lo siguiente. Un joven conductor de camión llamado Dionisio Llanca se dirigía al sur del país con destino a Río Gallegos. Más precisamente en octubre de 1973, a la medianoche partía con su camión cargado al destino programado por la ruta nro.3, camino este que recorría habitualmente.

Mientras conducía a pocos km de Bahía Blanca se dio cuenta que tenía una rueda desinflada por la que decidió parar al costado de la ruta para cambiarla. La zona estaba totalmente a oscuras y desamparada, tomó las herramientas y se dedicó a la tarea de cambiar el neumático. Mientras estaba abocado a la tarea notó que había aparecido una luz en la ruta a unos dos km de distancia, pero no le dio importancia y siguió trabajando hasta que la luz se acercó y se quedó arriba de las copas de los arboles suspendida.

De allí emanaba una luz brillante amarillenta. Cuando pudo reaccionar se dio cuenta que tras él había tres humanoides de características nórdicas, dos hombres y una mujer según Dionisio Llanca pudo reconocer, altos y rubios. Lo que actualmente se les reconoce como los nórdicos. Dionisio estaba impactado por estas apariciones y no pudo moverse, gritar ni hablar. En un momento lo sujetaron suavemente y con un dispositivo le hicieron una incisión en  el dedo índice de la mano por la que surgieron gotas de sangre. Luego de eso cree que se desmayó ya que no recuerda nada.

Cuando volvió en sí,  cerca de las 2 o 3 de la mañana, perdido, con dolor de cabeza, con extrañeza, con perdido de memoria,  no sabía quién era, ni dónde estaba, ni la fecha, nada absolutamente nada…

Llanca comenzó a caminar sin rumbo entre vagones de trenes, más tarde sabría que estaba a 9 km de distancia del lugar donde había dejado su camión estacionado. Volvió a desmayarse hasta que un conductor lo socorrió y lo llevó a una estación de policía, desde donde lo llevaron a un Hospital de la zona.

Cuando despertó,  la amnesia aun persistía,  no podía recordar su nombre, el nombre de sus padres y de dónde era.
De a poco el paciente fue recuperando su memoria y comenzó a relatar los sucesos acontecidos la noche anterior y el encuentro con estos seres.

El 3 de noviembre de 1973 fue sometido a hipnosis durante una hora y media en donde pudo relatar lo que había olvidado, explicó que estos seres tomaron un pequeño trozo de piel de su dedo izquierdo y que luego una luz amarilla que salió de la nave, de forma redondeada , lo traccionó hacia el interior de la misma. Allí pudo ver a la mujer con instrumentos aparentemente médicos y un guante con punzones en la palma con el que le realizó un corte en el parietal izquierdo  produciendo un moretón en el arco superciliar.

Luego de esto cerró el corte realizado y lo depositaron en el sitio donde él despertó aturdido, la bahía con vagones de trenes. Lo que llamó la atencion es que el camión se encontraba en el mismo lugar donde Dionisio lo había dejado y que una torre de alta tensión se había dañado ya que él contó que desde la nave se conectaron mediante cables y tubos a esa torre. Más tarde se confirmó que entre las 2 y las 3 de la madrugada hubo un consumo inusual de electricidad en esa torre.

Cabe destacar que por esa época estos acontecimientos sucedían habitualmente en todo el territorio Argentino, siendo muchos los casos registrados en este aspecto.

En algunas ocasiones los psicólogos dan por sentado que este tipo de experiencias se relacionan con  algún tipo de patologías, con lo que personalmente y por mi propia experiencia no estoy totalmente de acuerdo.

Si querés saber más, podés ver el informe de Fabio Zerca acerca de Dionisio Llanca

Luis Nazareno

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